El cine puede ser un recurso educativo motivador e interesante. Sin embargo, pocas veces lo utilizamos en casa con este fin pedagógico.

Una de las posibles razones es que una película suele durar mucho tiempo y puede ser cansado para sacarle el partido deseado. Para ello existe una solución, que es la selección de secuencias y escenas concretas, que sirvan como base para establecer un análisis de las emociones experimentadas, abrir un debate crítico sobre lo visionado, para reforzar unos valores o para analizar y discutir los roles de los personajes.

En lugar de dejar que los niños y niñas vean siempre películas o programas a su libre albedrío, en casa podemos establecer algunos momentos de la semana, por ejemplo, una tarde, y dedicarla al visionado de una película en común con ellos, para después abrir un espacio de comunicación con nuestros hijos e hijas. Los beneficios que podemos obtener son múltiples, por ejemplo:

  • Aumentar el conocimiento sobre cine, y en consecuencia y dependiendo de la temática, aumentar los conocimientos en campos como la ciencia, la historia, valores, sentimientos o la ética entre otros.
  • Hacer crecer el espíritu crítico del adolescente.
  • Desarrollar el potencial de habilidades comunicativas.
  • Conseguiremos conocer mejor a nuestros hijos e hijas y conseguiremos que ellos se encuentren cómodos contándonos sus opiniones y sentimientos, estableciendo una confianza necesaria para poder dialogar con ellos de cualquier tema o problema que les surja en la vida.
  • Conseguimos también hacer crecer el interés de los niños por algunos temas que, con el cine, suponen un atractivo extra.
  • También ayuda a perfeccionar el idioma, ya que las películas pueden ser proyectadas en versión original, de manera que acostumbren el oído a otros idiomas. Una práctica muy común en otros países.

Evidentemente, uno de los factores que tenemos que tener en cuenta es la idoneidad de la película según la edad de los niños, los temas que queremos introducir y la complejidad de las obras cinematográficas.

Por ejemplo, se recomienda que la complejidad se plantee de menos a más, de forma que al principio les proyectemos películas más sencillas de ver y comprender y que, poco a poco, se vaya introduciendo un cine más complejo.

Si algo tiene el cine de positivo a nivel pedagógico, es su transversalidad. Es importante mencionar que hablamos de un medio muy potente en este sentido, ya que en una misma obra podemos aprender de literatura, de historia, de ética o de idiomas. Por suerte o por desgracia, la mayoría de las películas que se conocen son de habla inglesa, y una forma muy útil y agradable de potenciar la capacidad lectora mientras acostumbras el oído al inglés, es visionando las películas en versión original subtituladas al español, o si se trata de un chico o una chica que ya posee de un alto nivel, se puede contemplar el añadir los subtítulos también en inglés y, dependiendo del nivel, incluso no incluirlos. Acostumbrarlos a ver las películas en versión original es muy beneficioso para ellos.

Con el fin de facilitar la selección de películas adecuadas, tenemos que tener en cuenta de que existen páginas web muy interesantes donde encontrar recomendaciones de películas con un fin educativo y pedagógico como, por ejemplo:

http://www.educaciontrespuntocero.com/?s=peliculas

Pero también podemos acceder a bases de datos muy potentes como:

Como conclusión, nos sirven las palabras de los profesores R. Gorgues Zamora y José J. Goberna Torrent, que nos muestran que “la fascinación que provoca el cine, su capacidad para recrear el pasado o para reflejar el presente y la predisposición de los jóvenes hacia los medios audiovisuales, convierten el séptimo arte en un recurso didáctico de primer orden. No obstante, en este trabajo se incide en la idea de que las películas tienen una importante carga ideológica y que las obras cinematográficas son, ante todo, creaciones artísticas y no simples reflejos de la realidad y la historia. En este sentido, se propone que las enormes posibilidades del cine para un aprendizaje significativo tienen que orientarse para enseñar a verlas de forma reflexiva y crítica.”

Para acabar, diremos que el cine ayuda a contemplar todas las perspectivas posibles, emocionándonos y debatiendo para, finalmente, llegar a una conclusión crítica, no para inculcar nuestras ideas a los más jóvenes, sino para que ellos aprendan a expresar las suya, a compartir puntos de vista y, en definitiva, para comunicarnos significativamente con ellos.

 Patricio Vidal Carpio

Secondary Tutor

La Devesa School Elche

Grupo Sorolla Educación

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